Cierran plantas de Coltabaco en Medellín y Barranquilla. Cientos de trabajadores quedaron cesantes

Cierran plantas de Coltabaco en Medellín y Barranquilla. Cientos de trabajadores quedaron cesantes

Como un baldado de agua fría recibieron cientos de trabajadores de la empresa Coltabaco con más de 100 años de historia, filial de la multinacional Phillip Morris Internacional, el anuncio del cierre de sus plantas en las ciudades de Medellín y Barranquilla.

La determinación fue adoptada por la compañía, tras argumentar que el contrabando de cigarrillos en la región afectaba seriamente sus finanzas.

El vicepresidente de Coltabaco – Philip Morris Internacional, Carlos Guzmán, le dijo a RCN Radio que “Como compañía tenemos la gran visión de crear un mundo libre de humo y estamos transformando nuestro negocio para alcanzar dicha meta mediante el desarrollo de nuevas alternativas. Sin embargo, como industria, debemos ajustarnos también a las nuevas realidades del mercado: El comercio ilícito de cigarrillos se disparó a raíz del aumento abrupto del impuesto al consumo en el año 2016 y alcanzó máximos históricos en el 2018 al ubicarse en un 25% del mercado. En este sentido, esta difícil realidad obliga a la compañía a reevaluar su esquema de operación”.

Y añadió: “La compañía está comprometido con su continuidad en Colombia. Somos líderes del mercado y continuaremos con nuestra operación bajo un esquema diferente, por medio del cual buscamos generar eficiencias y hacer sostenible nuestro negocio en el largo plazo”.

Por su parte la Agencia de Información Laboral dio cuenta que en un comunicado emitido por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria del Tabaco en Colombia (Sintraintabaco), que representa al 80% de los trabajadores de la Philip Morris en el país, denunció el hecho como una jugada de esta multinacional en su plan de transformación a nivel mundial, consistente en centralizar toda la producción en sus fábricas más rentables y de mayor capacidad tecnológica, y enfocarse en el desarrollo de productos de nueva generación, o de “riesgo reducido” que llaman.

De ahí que en su comunicado Sintraintabaco rechace tajantemente el cierre de las dos fábricas sin siquiera haber de por medio un plan de contingencia. Además porque la multinacional no cuenta con el permiso del Ministerio del Trabajo para proceder con esa decisión. Como tampoco tiene la autorización de los jueces laborales para terminar los contratos de más de 50 trabajadores amparados con fuero sindical, y otros 80 que están, o enfermos con protección laboral reforzada, o con fuero pre-pensional, cercanos a la edad de pensión de vejez.

Para Sintraintabaco, el cierre de las dos plantas de la multinacional norteamericana en Colombia no obedece a dificultades financieras, sino a la implementación de una política de obtención de ganancias a menos costos, la cual le ha generado grandes utilidades. En su informe a los accionistas en 2018 reportó utilidades netas mundiales por 7.911 millones de dólares. Y en Colombia sus utilidades operacionales fueron de $38.333 millones. Lo que para el sindicato muestra que, pese a los altos impuestos y el contrabando, esta industria está lejos de una crisis.

“El anuncio no nos tomó por sorpresa. En las investigaciones que venimos haciendo sobre el desarrollo de la empresa veíamos que algo así se podía venir”, indicó a esta Agencia Guillermo Álvarez, presidente de Sintraintabaco. Dijo que la empresa, dentro de sus planes de reestructuración, ha hablado de salir de 325 trabajadores. “Pero pueden ser más, llegarían al 50%”, agregó Álvarez, quien lamentó que los trabajadores y el sindicato se hayan enterado de la noticia por los medios, y no por una comunicación directa de la empresa.

Anunció que al final de la tarde de este jueves realizarán una asamblea con todos los trabajadores para discutir la nueva situación, y el viernes se reunirá con el mismo propósito la Junta Directiva Nacional de Sintraintabaco.

Como también esperan tener una reunión, ya anunciada, con la Ministra del Trabajo, Alicia Arango, para tratar el problema y tratar de encontrar fórmulas de solución por la vía del diálogo, no de manera individual y unilateral como lo está planteando la Philip Morris.

Foto: Cortesía RCN Radio