

En una solemne ceremonia realizada en el Centro de Convenciones del Hotel Las Américas, 368 hombres y mujeres de la Policía Nacional fueron exaltados por su dedicación, disciplina y compromiso institucional, al ascender al grado inmediatamente superior. El acto fue presidido por el coronel Juan Pablo Ruiz Rodríguez, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena de Indias.
Durante la ceremonia, 258 patrulleros ascendieron al grado de subintendente, dando un nuevo paso en su carrera policial y asumiendo, desde ahora, mayores responsabilidades de liderazgo frente a sus compañeros y a la comunidad.
De igual manera, 110 integrantes del Nivel Ejecutivo, entre subintendentes, intendentes, intendentes jefes y subcomisarios, alcanzaron un nuevo grado, que representa no solo el reconocimiento a años de servicio y dedicación, sino también el compromiso de liderar con el ejemplo, orientar con sabiduría e inspirar con convicción.
Uno de los momentos más solemnes de la ceremonia estuvo dedicado a recordar a aquellos policías que entregaron su vida en cumplimiento del deber y cuyos ascensos fueron otorgados de manera póstuma. Sus nombres y su legado estuvieron presentes como símbolo de honor, sacrificio y servicio a Colombia.
“Quiero hacer un alto para recordar a quienes no se encuentran hoy en esta solemne ceremonia. Algunos de los grados que hoy se otorgan son póstumos, de compañeros que salieron a cumplir con su deber y no regresaron. Sabemos que ningún grado puede devolvernos su presencia, pero sus nombres siguen vivos en la memoria de quienes los acompañaron, en el corazón de sus familias y en la historia de la Policía Nacional”, expreso el coronel Juan Pablo Ruiz Rodríguez durante el acto protocolario.
Cada ascenso representa mucho más que un nuevo grado. Es el resultado de años de disciplina, sacrificios y experiencias acumuladas; pero también es el reflejo del respaldo de las familias que han acompañado silenciosamente a cada policía durante su carrera y que comparten hoy este importante logro.
En la Policía Nacional, ascender también significa renovar el compromiso de servir. A mayor trayectoria, mayor responsabilidad; y a mayor liderazgo, mayor debe ser la capacidad de orientar, acompañar e inspirar a quienes diariamente trabajan por la convivencia y seguridad de los colombianos.
Los nuevos mandos tendrán ahora la misión de guiar a otros policías desde el ejemplo, la experiencia y la vocación de servicio, reconociendo en cada uno de ellos la esencia de una institución que se construye día a día en las calles, cerca de las comunidades y al servicio del país.
Hoy, 368 nuevos grados representan 368 historias de esfuerzo, perseverancia y servicio. Historias que también pertenecen a sus familias y que reafirman un mismo compromiso: seguir trabajando con honor y vocación por la seguridad y tranquilidad de los colombianos.