La Anemia es clave, podría revelar cáncer en la sangre en adultos mayores
18 diciembre 2025SIC ordena más control para impedir venta de vapeadores y cigarrillos electrónicos a menores de edad
18 diciembre 2025
El presidente Gustavo Petro pidió extender la instalación de plantas de generación eléctrica a todas las islas del Caribe colombiano con las que, además, se pueden poner en servicio plantas desalinizadoras para el abastecimiento de agua potable.
El anuncio lo hizo el mandatario durante la inauguración de la Central de Generación Eléctrica de Isla Grande, proyecto que beneficiará a más de 1.500 habitantes que ahora podrán contar con el servicio eléctrico las 24 horas generado con energías limpias.
“Esto hay que extenderlo a todas las islas del Caribe; yo le pediría al IPSE (Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas) que mire todas las islas, no solo de Islas del Rosario sino del Caribe; hay cerca por aquí al frente de Sucre una isla (Santa Cruz del Islote) donde vive muchísima gente, prácticamente no queda espacio sino para caminar, no hay espacio verde. Es una construcción que tiene su historia y la comunidad ha hecho de esa isla la más densificada del mundo”.
Allí, agregó el jefe de Estado, todavía hay unos paneles solares que pusieron, pero no le enseñaron a la comunidad a manejarlos y entonces entraron en desuso. “Bonito sería que se expandieran los paneles solares no solo del pequeño sitio en donde está, sino en todos los techos de las casas y podría saltar la calidad de vida de sus habitantes”, agregó.
Este tipo de proyectos, liderados por el Ministerio de Minas y Energía a través del IPSE, va en línea con la política del Gobierno del Cambio para llevar energía limpia, confiable y a precios justos a los territorios históricamente excluidos, avanzando en una Transición Energética Justa con enfoque social y ambiental.
El presidente Petro dijo que como estas regiones no cuentan con agua potable suficiente, con la instalación de los paneles solares ya no se necesitaría infraestructura de tubería desde el acueducto continental, sino un desalinizador que también puede funcionar con energías limpias.
“Entonces la energía abarata el agua de desalinizar, donde es materia prima el mar; es una tecnología de agua 100% pura y potable. Ya lo ensayamos en La Guajira, donde hay una gran cantidad de pozos. De allí puede salir agua potable para Santa Marta, Cartagena, y puede ayudar en las ciudades y pequeños municipios de la Costa, donde la energía y el agua potable saldrían relativamente baratas”, sostuvo.
Este tipo de soluciones, dijo el mandatario, incrementaría la economía regional con el turismo, la educación en colegios y universidades en municipios pequeños como en las grandes ciudades.
“Así que aquí hay una oportunidad para el Caribe, incluso poner estas placas podría ser un pacto con las comunidades. Aquí ya podemos hablar de dos inversiones con ayuda del Estado, que no puede dejar abandonada la comunidad, es una alianza para cuidar estos paneles solares”, concluyó el jefe de Estado.
La Central de Generación Eléctrica de Isla Grande, un proyecto que marca un hito para la transición energética en las Zonas no Interconectadas del Caribe colombiano. Por primera vez, este territorio turístico y comunitario contará con energía continua, segura y mayoritariamente limpia, beneficiando a cerca de 1.500 habitantes de Isla Grande y del sector de Isleta.
La ejecución del proyecto requirió una inversión total de $21.443 millones de pesos, destinados a garantizar una solución energética sostenible y de largo plazo para Isla Grande e Isleta. De este monto, $19.280 millones correspondieron al contrato de obra y $2.163 millones a la interventoría, recursos que permitieron la instalación de infraestructura solar fotovoltaica, sistemas de almacenamiento en baterías y redes eléctricas.
Con la entrada en operación del sistema, Isla Grande pasó de tener apenas 14 horas diarias de servicio eléctrico, basado principalmente en diésel, a contar con energía las 24 horas del día. A su vez, Isleta accede por primera vez al servicio de electricidad, cerrando una brecha histórica para esta comunidad insular.
El proyecto, liderado por el Ministerio de Minas y Energía, a través del Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas (IPSE), se alinea con la política del gobierno del presidente Gustavo Petro de llevar energía limpia, confiable y a precios justos a los territorios históricamente excluidos, avanzando en una Transición Energética Justa con enfoque social y ambiental.
Un sistema híbrido, limpio y sostenible
La central eléctrica está conformada por dos sistemas híbridos (solar–diésel). En Isla Grande se instaló una central con 900 paneles solares de 605 Wp (Vatios pico), que aportan una potencia de 544,5 kWp (Kilovatio pico), mientras que en Isleta se dispuso un sistema con 54 paneles de 555 Wp, con una potencia de 29,97 kWp. En total, el proyecto alcanza una capacidad solar instalada de 574,47 kWp.
La infraestructura incluye un sistema de almacenamiento en baterías de litio con capacidad de 1.929 kWh (Kilovatio-hora) y un respaldo diésel de 710 kW (kilovatio), que garantiza la continuidad del servicio ante contingencias climáticas. Gracias al predominio de fuentes renovables, el consumo de diésel se redujo en aproximadamente 3.065 galones mensuales, disminuyendo costos operativos y el impacto ambiental.
La central permitirá una generación anual superior a 1.149 MWh (megavatio hora), suficiente para abastecer hogares, comercios, instituciones educativas, centros de salud y ecohoteles, fortaleciendo la actividad turística y productiva del territorio.
Impacto social, ambiental y económico
El proyecto beneficia directamente a 477 usuarios, de los cuales 392 hogares ya están conectados en Isla Grande y 30 en Isleta, además de la disponibilidad de conexión para 55 establecimientos comerciales. Más del 75 % de la mano de obra no calificada empleada durante la ejecución fue contratada en la misma comunidad, fortaleciendo el empleo local y la apropiación social del proyecto.
Desde el punto de vista ambiental, se estima una reducción anual de 830,4 toneladas de CO₂. Adicionalmente, se construyeron redes subterráneas en Isla Grande para proteger el paisaje y los ecosistemas del Parque Nacional Natural Corales del Rosario, y se adelantaron acciones de restauración ambiental, como la siembra de manglar, árboles frutales y plantas nativas.
Con esta inauguración, el Gobierno del Cambio reafirma su compromiso con el cierre de brechas históricas, la descarbonización y el acceso a la energía, consolidando a Isla Grande como un caso de éxito replicable en otras islas del Caribe colombiano y en las Zonas No Interconectadas del país.