

Una turista que derribó la escultura del cura Nicolás Mauricio de Umaña, ubicada en la Plaza de la Trinidad, en el barrio Getsemaní de Cartagena, se presentó ante funcionarios del Distrito, ofreció disculpas por lo ocurrido y asumió el costo de la reparación de la obra.
El incidente se registró el sábado 10 de octubre, cuando la mujer, mientras bailaba en el lugar, se sujetó de la escultura y terminó derribándola. Lo sucedido quedó registrado en videos que circularon en redes sociales y generaron reacciones por los daños ocasionados a este elemento del patrimonio público de la ciudad.
Tras conocer el caso, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay Paz, rechazó el comportamiento y solicitó la colaboración de la ciudadanía para identificar a la responsable, con el propósito de que respondiera por los daños.
Luego del llamado del mandatario, la turista acudió este martes 13 de octubre a la Alcaldía de Cartagena, donde ofreció disculpas y acordó cubrir los trabajos de restauración con Óscar Noriega, escultor encargado de la obra.
“Estoy aquí para resarcir el daño que cometí. De igual manera, invito a todos los colombianos, a los cartageneros, visitantes y turistas que cuidemos el patrimonio histórico de Cartagena y de nuestra nación, para que estos casos no vuelvan a ocurrir”, expresó la mujer.
Asimismo, aclaró que no tuvo la intención de dañar la estructura ni de irrespetar a la ciudad, y extendió sus disculpas a los cartageneros y al alcalde.
Escultura hace parte de la memoria histórica de Getsemaní
La escultura del cura Nicolás Mauricio de Umaña, sacerdote franciscano vinculado a los movimientos independentistas de la Nueva Granada, integra el conjunto monumental de la Plaza de la Trinidad, junto a las figuras de Pedro Romero y el Tamborilero.
Este espacio es representativo de Getsemaní y de la memoria de las luchas populares que contribuyeron al proceso de independencia de Cartagena en 1811.
De acuerdo con la información entregada por el Distrito, las esculturas de este conjunto ya habían sido objeto de trabajos de restauración en noviembre de 2024.
Con el pago de la reparación y las disculpas ofrecidas, se busca avanzar en la recuperación de la obra y reiterar el llamado a residentes y visitantes a proteger los monumentos, las esculturas y los espacios públicos que hacen parte de la historia y la identidad cultural de Cartagena.