«Los invito a creer en la fuerza de lo comunitario. A reconocer que desde las calles, desde los callejones, también nacen procesos transparentes, valientes y transformadores», dijo Heribrto Lemos; presidente del Comité de Veeduría Propavimentación del Callejón Carrillo del barrio La Candelaria, quien fue invitado por la Personería de Cartagena, a exponer las experiencias vividas en su sector, con la terminación del pavimento.
«Hablar del Comité de Veeduría que conformamos es hablar de compromiso, esperanza y dignidad. Porque lo que vivimos no fue solo la ejecución de una obra física: fue la muestra de lo que se puede lograr cuando una comunidad se organiza y decide velar activamente por sus derechos», dijo ante el encuentro de veedurías de la ciudad.
El proceso al que hizo referencia Lemos, es la pavimentación de más de 224 metros, que habían quedado inconclusos desde hacía diez años y que gracias al empeño de la Junta de Acción Comunal del Callejón Carrillo, la ONG Proclade y vecinos del sector, lograron que la administración del alcalde Dumek Turbay, los concluyera y de esta manera unir a las avenidas Pedro Romero y Pedro de Heredia con la Vía Perimetral.
En esta fotografía aparecen los gestores de esta obra en la Secretaría de Infraestructura de la Alcaldía de Cartagena
En su intervención sostuvo que este proceso demostró algo muy valioso: Que la veeduría ciudadana no es solo un derecho, es una herramienta poderosa. Que cuando se ejerce con honestidad, compromiso y amor por el territorio, transforma la realidad, señaló.
Teníamos un sueño: ver pavimentado nuestro callejón. Un sueño que para muchos parecía lejano, pero que nosotros, como comité, convertimos en una meta clara. No nos quedamos esperando. Tocamos puertas, hicimos gestiones, levantamos la voz y trabajamos unidos, manifestó.
Desde el momento en que se aprobó el proyecto, asumimos con seriedad nuestro rol de veedores. Sabíamos que nuestro deber era vigilar, pero también proponer y acompañar, comentó emocionado Lemos.
Añadió que por eso gestionamos con firmeza:
1. La reparación urgente de la línea de alcantarillado, sin la cual no se podía continuar.
2. La reutilización del material de excavación, pensando en el aprovechamiento eficiente de los recursos.
3. Una solución hidráulica efectiva, que garantizara que las aguas no volvieran a
perjudicar nuestras viviendas.
4. Y lo más importante: hicimos seguimiento constante, paso a paso, sin perder de vista ningún detalle del avance de la obra.
Este proceso nos demostró algo muy valioso:
Que nuestras calles no solo necesitan cemento, necesitan gestión, necesitan comunidad. Hoy el Callejón Carrillo no es el mismo. Hoy los niños pueden jugar sin temor a los charcos o los huecos. Las personas mayores pueden caminar con más seguridad. El acceso a servicios básicos es más digno. Y sobre todo, hoy tenemos una comunidad empoderada, fortalecida, más unida que nunca.
Quiero agradecer a todos los que hicieron parte de este camino: A los líderes, a las vecinas y vecinos que confiaron en nosotros, y también a la Alcaldía de Cartagena, en cabeza de su titular Dumek Turbay, Secretaría de Infraestructura, la Personería distrital y demás funcionarios públicos que nos escucharon. Este logro es de todos. Y debe ser ejemplo para otros barrios de Cartagena.
Los invito a creer en la fuerza de lo comunitario. A reconocer que desde las calles, desde los callejones, también nacen procesos transparentes, valientes y transformadores.
Gracias por escucharme, por permitirnos contar nuestra historia, y por abrirle paso a una ciudadanía que no solo exige, sino que también participa, propone y cuida lo que le pertenece.
¡Seguimos caminando con dignidad, por una Candelaria más fuerte, más justa y más nuestra!