

La jornada reunió a cerca de 2.000 personas en la Base Naval ARC Bolívar, entre corredores, acompañantes, patrocinadores, proveedores y equipos de logística.
Con el mensaje “Cuidamos la vida, protegemos la vida”, se realizó ayer la primera edición de la Carrera Guardianes Silentes, organizada por la Flotilla de Submarinos de la Armada de Colombia, Gestión Salud IPS y Casa del Niño Hospital Infantil, con el apoyo de la Alcaldía Mayor de Cartagena, a través del DADIS y el IDER.
La jornada, que tuvo como propósito promover la actividad física, los hábitos saludables y el cuidado de la salud, inició con los actos protocolares y una activación que preparó a los participantes para la competencia.
Cada participante tuvo una historia detrás de sus pasos: correr por su salud, por un ser querido, por quienes enfrentan una enfermedad, por quienes ya no están o por quienes dedican su vida a cuidar y proteger a los demás.
Uno de los momentos más emotivos estuvo protagonizado por los niños de Casa del Niño, quienes abrieron la ruta con un recorrido de 200 metros, contagiando a los asistentes con toda su alegría y energía. Posteriormente partieron, en ese orden, los corredores de las categorías 10K, 5K y 3K.
La Base Naval ARC Bolívar fue el escenario de una experiencia única. Los participantes pudieron correr mientras disfrutaban del amanecer sobre la bahía de Cartagena y de la presencia de las naves y embarcaciones de la Armada de Colombia, convirtiendo el recorrido en una experiencia deportiva diferente.
La primera edición contó con más de 800 corredores inscritos (locales y nacionales), mientras que aproximadamente 2.000 personas ingresaron a la Base Naval, entre participantes, acompañantes, patrocinadores, proveedores y equipos de logística. Guardianes Silentes representó una oportunidad para dinamizar la economía local, generando empleos directos e indirectos asociados a la logística, producción, montaje, operación, seguridad, atención y demás actividades necesarias para hacer posible este evento.
Al finalizar el recorrido, los participantes disfrutaron de una zona de experiencia y recuperación, con hidratación, alimentación, frutas, snacks, masajes y servicios de recuperación muscular, entre otras actividades ofrecidas gracias a las marcas y empresas que se vincularon a esta primera edición.
La jornada cerró con la premiación de los tres primeros lugares de cada categoría, reconociendo el esfuerzo de los corredores y el respaldo de los patrocinadores que hicieron posible este encuentro deportivo.
Más que una competencia, Guardianes Silentes logró unir a Cartagena alrededor de un mismo propósito: correr por la vida y promover una cultura de cuidado y bienestar. Sus organizadores esperan que esta primera edición sea el comienzo de muchas más y que la carrera se consolide como un evento de ciudad que convoque cada año a más personas en torno al deporte, la salud y la vida.