Consejo Gremial se pronuncia sobre crédito por $150.000 millones que busca el distrito
El director ejecutivo del Consejo Gremial de Bolívar, Juan Camilo Oliveros, en una carta enviada a los concejales de Cartagena, les solicitó establecer la destinación especifica del crédito de $150.000 millones que solicitó la administración distrital para adelantar varias obras en esta ciudad.
El dirigente gremial, afirma que no se oponen al crédito dada la solvencia financiera que hoy tiene la Secretaría de Hacienda, y añade que no es si Cartagena puede tomar este crédito, sino qué va a financiar con él.
Ponencia del Consejo Gremial de Bolívar ante el Concejo Distrital de Cartagena de Indias
Audiencia pública – Proyecto de Acuerdo 129 de 2026
Autorización de operación de crédito público hasta por $150.000 millones
Cartagena de Indias, D. T. y C., 4 de noviembre de 2026
Señor Presidente Hernando Piña Elles, honorable Mesa Directiva, honorables concejales, señor Alcalde Mayor y sus delegados, representantes de los gremios y de la sociedad civil, ciudadanos de Cartagena:
El Consejo Gremial de Bolívar acude a esta audiencia con un mensaje concreto: El Consejo Distrital no debe autorizar un crédito sin establecer un claro lineamiento sobre la destinación de estos recursos. Y si hoy la ciudad tiene que escoger una prioridad para estos recursos, esa prioridad es el agua.
No venimos a oponernos al crédito. Los indicadores que presenta la propia Secretaría de Hacienda muestran que el Distrito tiene capacidad de pago: el indicador de solvencia alcanzaría un máximo de 24,17 % en 2028, frente a un límite legal de 60 %, y el de sostenibilidad llegaría a 74,52 % en 2027, frente a un límite de 100 %. La calificación AA (col) otorgada por Fitch Ratings en mayo de este año respalda la solidez crediticia de la ciudad. La pregunta, entonces, no es si Cartagena puede tomar este crédito, sino qué va a financiar con él.
Por eso presentamos ante esta corporación una posición que compartimos todos los gremios asociados al Consejo gremial de Bolívar, y que resumimos en cinco puntos.
- Una autorización sin destino no es la mejor forma de cuidar las finanzas de la ciudad
El artículo primero del proyecto autoriza contratar hasta $150.000 millones para financiar “cualquier proyecto o macroproyecto” del Plan de Desarrollo Cartagena Ciudad de Derechos 2024–2027. La exposición de motivos analiza con detalle la capacidad de pago, pero no identifica una sola obra a financiar. El Concejo estaría autorizando una deuda que pagarán las próximas administraciones —con un plazo de hasta quince años y con la pignoración del predial, el ICA y los dividendos de Aguas de Cartagena, entre otras rentas— sin saber en qué se va a invertir. Pedimos que el acuerdo defina en su articulado la destinación de los recursos.
- El margen fiscal existe, pero se estrecha
Este no es el primer crédito del cuatrienio. Sobre el cupo de $1,5 billones autorizado por los Acuerdos 147 y 160 de 2024 se proyectan desembolsos de $803.384 millones en 2026 y de $589.154 millones en 2027. Con el nuevo cupo, los intereses de la deuda pasarían de $93.829 millones en 2026 a $287.202 millones en 2027 y a $358.052 millones en 2028, y la relación entre superávit primario e intereses tendría su margen más estrecho en 2027, con 109 %.
Todo está dentro de la ley. Pero cada peso adicional de deuda tiene que ir a lo indispensable, a aquello de lo que depende todo lo demás.
- El agua es la condición de todo lo demás
Aguas de Cartagena ha informado que sus plantas operan al máximo de su capacidad de producción y que pueden presentarse intermitencias y bajas presiones. El pasado 1 de octubre, una avería en una conducción de agua cruda dejó sin servicio al 40 % de los usuarios. No afirmamos que una planta más grande hubiera evitado esa avería; afirmamos que una ciudad sin margen operativo convierte cada incidente, cada sequía y cada aumento de la demanda en una crisis. Cartagena necesita más capacidad, más redundancia y más resiliencia, junto con mantenimiento, redes seguras y reducción de pérdidas. La falta de capacidad también se refleja en las factibilidades. Según la información compilada por CAMACOL Bolívar, hay 67 solicitudes de factibilidad negadas, equivalentes a 29.134 viviendas, y otras 125 condicionadas a obras, asociadas a 106.155 viviendas equivalentes. Esas cifras miden demanda potencial, no viviendas listas para construirse; pero muestran un cuello de botella en el que hoy están represados empleo, vivienda, inversión y también ingresos futuros para el propio Distrito. Además, ampliar la producción de agua protege a los hogares que ya tienen el servicio, a los hospitales y colegios, al comercio, al turismo, al puerto y a la industria.
- Nuestra propuesta: priorizar la ampliación de la PTAP El Cerro, sin sacrificar a Barú
El señor Alcalde ha dicho que llevar agua potable a Barú es innegociable, y lo respaldamos. Proponemos conservar íntegros los $45.000 millones previstos para esa obra y destinar los $105.000 millones restantes del cupo a las dos obras inmediatas de la Planta de Tratamiento de Agua Potable El Cerro:
- Segundo módulo de tratamiento, con 52.000 m³/día de capacidad nominal adicional: $74.658 millones.
- Refuerzo de la aducción de agua cruda EBAC Piedrecitas–El Cerro: $30.050 millones.
Las dos obras suman $104.708 millones y deben ir juntas: no sirve tratar más agua si no hay cómo llevar el agua cruda hasta la planta. Sumadas a Barú, la distribución sería de $149.708 millones, dentro del cupo solicitado. En efecto, ampliar El Cerro no compite con el acueducto de Barú: lo hace posible. Sin suficiente agua tratada, presión y conducción, la inversión en Barú corre el riesgo de no rendir lo que promete y de aumentar la presión sobre el servicio del resto de la ciudad.
En el entre tanto, en agosto, la Alcaldía anunció un programa de $120.000 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo que incluiría las obras de agua para Barú. Si esa obra ya cuenta con financiación propia, debe aclararse para no contar dos veces la misma fuente, y los recursos liberados deberían dirigirse a la conducción Tenaris–Puente Turbaco, estimada en $42.000 millones. En cualquiera de los dos escenarios la producción de agua potable debe tener una participación expresa, significativa y verificable en este crédito.
- Que la autorización venga con reglas de ejecución
El cupo debe contratarse a más tardar el 31 de diciembre de 2027, es decir, dentro de esta administración. Para que los recursos se traduzcan en metros cúbicos y no solo en desembolsos, para ellos proponemos que el acuerdo exija:
- Proyectos formulados y viabilizados, con cronograma, entidad ejecutora y mecanismo de transferencia de recursos definidos antes de cada desembolso.
- Interventoría independiente de las obras.
- Un informe trimestral al Concejo y a la ciudadanía sobre desembolsos, contratación y avance físico de cada obra.
Para facilitar la tarea de los ponentes, sugerimos la siguiente redacción:
Parágrafo segundo (nuevo). De los recursos autorizados en el presente artículo, se destinarán no menos de ciento cuatro mil setecientos ocho millones de pesos ($104.708.000.000) a la ampliación de la capacidad de producción de agua potable del sistema El Cerro, que comprende la construcción del segundo módulo de tratamiento de la PTAP El Cerro y el refuerzo de la aducción de agua cruda EBAC Piedrecitas–El Cerro, y hasta cuarenta y cinco mil millones de pesos ($45.000.000.000) al proyecto de suministro de agua potable para Barú. Si este último contara con otra fuente de financiación, dichos recursos se destinarán a la conducción Tenaris–Puente Turbaco o a otras obras de producción, conducción y confiabilidad del sistema de acueducto del Distrito.
Parágrafo tercero (nuevo). La Administración Distrital presentará al Concejo informes trimestrales sobre la contratación, los desembolsos y el avance físico y financiero de los proyectos financiados con cargo a la presente autorización, los cuales serán publicados para consulta ciudadana.
Honorables concejales:
En una audiencia anterior, el Consejo Gremial propuso desde este recinto un Gran Acuerdo de Ciudad por el Agua. Este crédito es la primera oportunidad concreta de pasar de la declaración a la obra.
Cartagena tiene muchas necesidades, pero algunas inversiones son la condición para que las demás funcionen. El agua es la primera de ellas. La ciudad necesita llevar agua a donde todavía no llega, y para lograrlo necesita, antes que nada, producir más agua sin poner en riesgo a quienes ya la reciben.
Les pedimos aprobar este crédito con una destinación clara: más agua para Cartagena.
Muchas gracias.
Juan Camilo Oliveros Calderón
Director Ejecutivo
Consejo Gremial de Bolívar




