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28 junio 2026
Santo Tomás, Atlántico, despidió este viernes a los 85 años a Donaldo De La Hoz Arcón, fundador del picó ‘Romance Marino’ y uno de los últimos guardianes de la música picotera en la zona oriental del departamento. No fue un sepelio cualquiera: fue un cortejo con cumbia, carnaval y memoria.
Decenas de amigos, vecinos y seguidores del ‘Romance Marino’ acompañaron a la familia desde la funeraria hasta la iglesia. El cortejo se detuvo en su casa, en la avenida Erasmo Coronel, para rendirle un homenaje póstumo al son de los mejores éxitos de carnaval que pusieron a bailar a varias generaciones de tomasinos.

Entre rezos y aplausos, las cumbiamberas marcaron el paso. El féretro avanzó entre bailes improvisados. Porque así quiso su pueblo despedirlo: como vivió, con música. “Fue un sepelio diferente”, comentaban los presentes, con los ojos aguados pero el cuerpo moviéndose.
Donaldo no era solo un sonidista. Era un vecino, un amigo, un hombre que abrió las puertas de su picó para que Santo Tomás tuviera fiesta. Casado con Judith Caballero, dejó tres hijos: Liliana, Donaldo “ITO” y Marleydis De La Hoz Caballero, quienes hoy cargan con su legado.

El ‘Romance Marino’ cumple más de medio siglo ininterrumpido. Lo fundó Donaldo y lo mantuvo vivo en bailes infantiles, de adultos, fiestas patronales y todo evento donde hubiera necesidad de alegrar al pueblo. Su nombre nació en los paseos a Puerto Colombia con Judith, su esposa. De ahí salió el “Romance Marino”.
A nombre de la Corporación Autónoma del Carnaval de Santo Tomás habló el periodista Manuel Pérez Fruto. Resaltó la calidad humana de Donaldo. “Apoyó la mayoría de actividades del carnaval tomasino”, recordó, y mencionó su respaldo a las Fiestas de San Martín de Loba y a las expresiones folclóricas del municipio.

Sonia Pérez y Tomasa Fontalvo iban bailando detrás del féretro. “Con su buena música nos ponía a bailar en cuanto baile se organizara en Santo Tomás”, dijeron. Para ellas, Donaldo representa un legado cultural que no se apaga con su partida. “Lo recordamos con mucho cariño”.
Julio César Lara Orozco, Coordinador de Cultura de Santo Tomás, fue tajante: “Las palabras sobran”. Dijo que Donaldo convirtió las fiestas y tradiciones en un ritual que el pueblo no va a olvidar. “Hizo posible que nuestras tradiciones se convirtieran en rituales sagrados”.
Lara Orozco destacó el pundonor de Donaldo, “uno de los últimos representantes de una generación donde el honor y el respeto estaban por delante de todo”. Por eso, aseguró, su fiesta hoy vive en la memoria viva de Santo Tomás.

Un niño entre máquinas de sonido
“ITO” De La Hoz, su hijo, recordó que tenía apenas 8 años cuando empezó a acompañar a su papá en las correrías del picó por Santo Tomás y otros municipios del Atlántico. Le dijo a Mundo Noticias que poco a poco se ganó la confianza de los picoteros Juancho Caballero, Humberto Barrera y Luis Caballero.
Esos maestros le dieron espacio para “picotear”. Perdió el miedo frente a los controles. “En muchos bailes se convirtió en la atracción al frente de la máquina de sonido”, contó “ITO”. El oficio se heredó sin planearlo, entre cables, discos y madrugadas.

El legado continúa
Entre el dolor, “ITO” envió un mensaje claro a los seguidores: “El legado continúa”. Prometió mantener la buena música autóctona que tanto gusta en los carnavales. El ‘Romance Marino’ no se apaga con la muerte de su fundador.
13. El pueblo en la calle
Vecinos que crecieron bailando con Donaldo salieron a las puertas. Jóvenes que solo lo conocieron por referencia de sus padres también estuvieron. Porque el picó atraviesa edades: el abuelo, el hijo y el nieto bailaron con el mismo ‘Romance Marino’.
La muerte de Donaldo deja un vacío, pero también una certeza: su música se volvió patrimonio. Santo Tomás entendió que despedirlo en silencio habría sido negarle lo que fue. Por eso eligieron la cumbia, el carnaval y el zapateo.
Donaldo De La Hoz Arcón se fue como vivió: rodeado de su gente, con música y respeto. El ‘Romance Marino’ queda sonando en la avenida Erasmo Coronel, en los bailes de Carnaval, fiestas y en cada celebración de las fiestas de San Martín de Loba. Paz en la tumba del pionero de la cultura picotera tomasina.