Fiestas de Independencia impulsan la economía local y las ventas en Cartagena
Las Fiestas de Independencia, el motor para la economía local en noviembre.
Los eventos de la agenda festiva se han convertido en escenarios de oportunidades para vendedores de comidas, bebidas, accesorios y productos tradicionales, quienes aprovechan la llegada de miles de ciudadanos y visitantes para incrementar sus ventas.
Desde quienes comercializan las tradicionales arepas de queso y el mango biche hasta quienes ofrecen espuma, maicena y bebidas, cientos de trabajadores encuentran en las Fiestas una temporada para generar ingresos y llevar el sustento a sus hogares.
La dinámica comercial también beneficia a hoteles, restaurantes, emprendimientos, transportadores, artistas, comerciantes y trabajadores de distintos sectores, consolidando las Fiestas de Independencia como un motor para la economía local.
Las Fiestas de Independencia del 11 de Noviembre son mucho más que música, desfiles, bailes y encuentros alrededor de las tradiciones. Detrás de cada escenario, de cada evento y de los miles de ciudadanos que salen a disfrutar la celebración, también se mueve una economía que representa oportunidades de trabajo, ingresos adicionales y bienestar para cientos de familias cartageneras.
Mientras las calles y plazas se llenan de música y expresiones culturales, vendedores de comidas, bebidas, espuma, maicena y productos tradicionales encuentran en cada jornada festiva una oportunidad para aumentar sus ventas. Para muchos de ellos, noviembre representa una de las temporadas más esperadas del año, pues la asistencia masiva a los eventos se traduce en más clientes y mayores posibilidades de llevar dinero a sus hogares.
Esta dinámica, al igual que durante los preludios y cada evento abierto al público, se evidenció durante el Desfile en Traje de Baño de las 40 candidatas al Reinado Popular de las Fiestas de Independencia, realizado en la Plaza de la Aduana, donde vendedores informales aprovecharon la llegada de cartageneros y visitantes para ofrecer sus productos y participar de una celebración que también les permite generar ingresos.
*La fiesta también se traduce en ingresos para las familias cartageneras*
Dionisio Garrido es uno de los vendedores que encuentra en las Fiestas de Independencia una oportunidad para fortalecer la economía de su hogar. Durante los eventos ofrece bebidas, agua y espuma, productos que tienen una alta demanda entre quienes salen a disfrutar de la programación.
“Esto me beneficia mucho, me beneficia para mi hogar, para mi comidita y acompañar a mi familia. Todas las fiestas nosotros trabajamos, siempre que hay eventos nosotros trabajamos y eso nos da un buen incremento en las ventas”, contó.
Como él, Ever Antonio Díaz aprovecha cada encuentro multitudinario para ofrecer una variedad de chuzos de carne, pollo, butifarra y trifásico. Para este vendedor, que encuentra en el rebusque una manera de garantizar el sustento diario, las Fiestas representan una oportunidad para mejorar sus ingresos.
“Gracias a Dios siempre me ha ido bien. En todos los eventos uno se consigue el bocadillo de comida porque ahí uno se rebusca. Gracias a Dios se han movido las ventas”, manifestó.
Ever estima que durante una jornada como la del desfile en traje de baño podría vender entre $200.000 y $300.000, una cifra que refleja las oportunidades comerciales que se generan alrededor de los eventos de ciudad. La demanda no proviene únicamente de los residentes. La presencia de visitantes también representa una oportunidad para quienes ofrecen productos y servicios durante las celebraciones.
“En una noche como hoy aspiro a vender entre 200 y 300 mil pesos. En estos eventos me compra tanto el cartagenero como el turista, aquí llega de todo”, agregó.
*Las tradiciones gastronómicas también encuentran su lugar en la fiesta*
Entre los productos que hacen parte de la oferta comercial de las Fiestas están aquellos que, con el paso de los años, se han convertido en parte de la experiencia de celebrar noviembre en Cartagena.
Las tradicionales arepas de queso son uno de ellos. Evelio Atencio, vendedor procedente del barrio Torices, lleva varios años participando en los eventos de la ciudad y reconoce que las jornadas festivas representan una oportunidad importante para su negocio y para la familia que depende de sus ingresos.
“Estas son las famosas arepas de queso de Cartagena, las tradicionales de todas las fiestas. Hay que meterle de todo un poquito porque a la gente le gusta la variedad, la gente de la ciudad a veces pide más cosas y se antoja”, explicó.
Sus expectativas para esta temporada son altas. Durante la jornada del desfile en traje de baño esperaba vender entre 70 y 80 arepas, equivalentes aproximadamente a $500.000, mientras que para el Gran Desfile de Independencia proyecta comercializar entre 200 y 300 unidades, con ingresos cercanos a $1.500.000.
Detrás de estas ventas hay una historia familiar. Evelio cuenta que parte de los recursos que obtiene con su negocio los destina a apoyar a sus seres queridos en Córdoba, entre ellos su hijo, que estudia en ese departamento.
“Con este negocio le colaboro a mi familia en todo lo posible. Ellos están en Córdoba y dependen mucho de mí, de lo que yo les mando. Mi hijo estudia allá y todos sus gastos, y yo acá”, relató.
Otro de los productos que no puede faltar en las celebraciones es el mango biche. Felipe Junco, del sector La Puntilla, en el barrio Olaya Herrera, ofrece esta preparación con sal, limón y tajín, una alternativa que conecta la oferta gastronómica popular con los sabores que identifican a la ciudad.
Asegura que, desde el inicio de la temporada novembrina, sus ventas han aumentado aproximadamente un 80 % y espera que el movimiento comercial continúe creciendo a medida que se desarrollen los eventos de mayor asistencia.
“Apenas están iniciando las fiestas y mis ventas se han incrementado en un 80 %. A medida que vienen los días más fuertes aumentan al 100 % y vendemos más. En cada fiesta vendemos más”, afirmó.
Para la jornada del desfile en traje de baño, su expectativa era comercializar entre 100 y 150 vasos de mango biche. Además, invitó a cartageneros y visitantes a participar de la programación y apoyar a los vendedores que hacen parte de la experiencia festiva.
*Espuma, maicena y otros productos que también hacen parte de la celebración*
La economía que se activa durante las Fiestas no se limita a los alimentos y las bebidas. Los productos asociados directamente a las celebraciones, como la espuma y la maicena, también tienen una importante demanda entre quienes disfrutan de los desfiles y encuentros populares.
Arnel Julio Pérez, residente del barrio El Pozón, lleva varios años recorriendo los eventos de noviembre para comercializar espuma. Para él, esta actividad representa una oportunidad concreta de garantizar el bienestar de su esposa y sus hijos.
“Vengo del barrio El Pozón, promocionando la espuma aquí para ganarme 10 días para mis hijos y para mi mujer”, contó.
Su negocio le permite obtener recursos para cubrir necesidades esenciales de su hogar, entre ellas el pago del arriendo y los gastos familiares. “Gracias a Dios, todos los años trabajamos este mismo producto y nos va bien, pasamos de fiesta en fiesta con el mismo producto. Con este negocio pago el arriendo y sostengo a mi familia”, expresó.
*Una celebración que dinamiza diferentes sectores de la economía*
El movimiento comercial que se registra alrededor de los vendedores informales es una muestra de un impacto económico mucho más amplio. Las Fiestas de Independencia activan una cadena de bienes y servicios que involucra a diferentes sectores de Cartagena.
La llegada de visitantes, la asistencia de ciudadanos a los eventos y el desarrollo de una programación cultural y artística durante varias semanas generan oportunidades para hoteles, restaurantes, bares, transportadores, comerciantes, emprendimientos, diseñadores, artistas plásticos, trabajadores logísticos y proveedores de servicios, entre otros actores de la economía local.
En el caso de los vendedores informales, cada evento representa una oportunidad para ampliar su clientela, comercializar sus productos y obtener ingresos adicionales. Al mismo tiempo, el incremento de la demanda beneficia a pequeños negocios que se preparan con anticipación para atender a quienes participan en las celebraciones.
Esta dinámica también se conecta con la generación de empleos formales y temporales en actividades como producción de eventos, montaje de escenarios, sonido, iluminación, seguridad, transporte y servicios turísticos, demostrando que la cultura tiene la capacidad de movilizar diferentes eslabones de la economía.
*Las Fiestas de Independencia en cifras*
Muy lejos de beneficiar solo a las grandes cadenas hoteleras y empresarios, la bendición de las Fiestas de Independencia también llega a quienes llevan el sustento a sus casas a través de ventas y emprendimientos. Son ellos quienes, justamente, agradecen el alto flujo de visitantes y cartageneros en cada evento abierto al público en las festividades más importantes del pueblo cartagenero.
Las proyecciones para la temporada de noviembre reflejan el movimiento turístico que generan las Fiestas de Independencia y su capacidad para dinamizar distintos sectores de la economía cartagenera.
En materia de transporte aéreo, los ajustes en la oferta de sillas permitieron elevar la ocupación total estimada de los vuelos hacia Cartagena del 80 % al 83,1 %. Este comportamiento refleja una demanda sólida y una mejor optimización de la capacidad disponible.
El turismo nacional también muestra resultados positivos. Se proyecta un incremento del 3,6 % en la llegada de pasajeros domésticos, equivalente a 3.249 viajeros adicionales. Asimismo, se prevé que la ocupación de las sillas en vuelos nacionales pase del 78,5 % al 85,1 %, ratificando el interés de los colombianos por visitar La Heroica durante esta temporada.
Por su parte, el turismo náutico e insular proyecta una temporada de alta actividad. Desde el Muelle La Bodeguita se estima la movilización de 70.073 pasajeros durante noviembre, un crecimiento del 10,9 % frente al periodo de referencia. De ese total, 25.693 viajeros corresponden exclusivamente a la semana central de las Fiestas, también con un incremento del 10,9 %. Esto representa un promedio de 2.336 pasajeros diarios que se movilizarán hacia las islas y por la bahía de Cartagena.
En conjunto, la temporada proyecta un movimiento de 112.706 pasajeros. Estas cifras ratifican el posicionamiento de Cartagena como uno de los principales escenarios festivos y culturales del Caribe colombiano, al tiempo que anticipan un impacto positivo en la ocupación hotelera, la gastronomía, el comercio y la generación de empleo local.




