Desde hoy, Cartagena epicentro de la reactivación con el 27° Congreso Andesco
25 junio 2025
DATT, Valorización e Instituto Comunal presentan informes ante Concejo de Cartagena
25 junio 2025

Histórica celebración de fe, unidad y esperanza en Cartagena

Compártelo:

• La Plaza de Toros, hoy Plaza de Todos, se volvió a llenar después de seis años con más de 12.000 personas reunidas en torno a la fe, la oración y el encuentro.

• Miles de cibernautas se conectaron en vivo desde distintas regiones del país a través de plataformas digitales, gracias a la transmisión ofrecida por la Arquidiócesis de Cartagena

Cartagena vivió este lunes 23 de junio una jornada llena de esperanza. Por más de 6 horas, la Plaza de Todos, fue el punto de encuentro de miles de personas que, en medio de cantos, oración, procesión y alegría, participaron en la Fiesta Arquidiocesana del Cuerpo de Cristo y Jubileo de la Ministerialidad.

Con el lema ¡Vive Cristo, esperanza nuestra !, esta celebración —que no se realizaba en la Plaza de Toros desde 2019— regresó a un espacio emblemático y significativo para la ciudad, un espacio para “todos ”; convirtiéndose así en signo de esperanza, de reencuentro y de vida para la Iglesia cartagenera.

Desde primeras horas de la tarde, miles de personas comenzaron a llegar de las 12 distintas zonas pastorales de la Arquidiócesis de Cartagena, que comprenden parroquias, barrios y comunidades de la ciudad y municipios de Bolívar. Familias, jóvenes, adultos mayores, seminaristas, sacerdotes, religiosas y servidores laicos dieron vida a una celebración llena de espiritualidad, gozo, alegría y por supuesto, la presencia de Cristo presente en el pan .

La jornada incluyó el rezo del Santo Rosario, cantos de alabanza, la entronización de símbolos queridos por los cartageneros —el Sagrado Corazón de Jesús, Nuestra Señora de la Candelaria y el Santo Cristo de la Expiración— y testimonios de esperanza compartidos por representantes de diversas realidades sociales de nuestra ciudad: como el desempleo, la migración, la pobreza, las familias como primer pilar, los jóvenes y los trabajadores de mares y ríos; realidades que desde esta Iglesia particular dieron voces de esperanza.

El momento central fue la celebración eucarística, presidida por Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena, y concelebrada por el Cardenal Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo emérito, junto a todo el presbiterio arquidiocesano. En sus mensajes, ambos pastores destacaron el gran sentido de esta celebración para el fortalecimiento del tejido social y espiritual de la ciudad.
El Cardenal Jiménez recordó que esta fiesta nació con fuerza en 2005 y ha sido desde entonces un signo visible del caminar de las comunidades católicas en Cartagena.


> “Cristo vivo en la Eucaristía es el centro de nuestra Iglesia. Esta celebración es una historia de continuidad, de memoria y de fe que no se agota” , expresó.
Monseñor Francisco, por su parte, hizo un llamado a vivir la fe desde el compromiso concreto con los más necesitados.
> “Cada Eucaristía nos une a Cristo, y desde ahí aprendemos a hacernos ofrenda para los demás. No podemos ser indiferentes al dolor que nos rodea. Esta ciudad necesita cuidado, compasión y solidaridad”, señaló.

Dentro del ritual celebrativo, se realizó la bendición de los ministros, miles de servidores laicos que desempeñan tareas esenciales en la vida pastoral: catequistas, animadores juveniles, proclamadores de la palabra, ministros extraordinarios de la comunión, de la solidaridad, del canto litúrgico, misioneros de esperanza y animadores de pequeñas comunidades . Fue un gesto de renovación espiritual y de envío para continuar sirviendo en medio de los desafíos de nuestra sociedad y de nuestra Iglesia.


La procesión eucarística final, acompañada por velas encendidas y cantos de adoración, recorrió los cuatro altares preparados por distintas comunidades, cada uno con un mensaje de fe y vida: el amor de Dios, la salvación en Cristo, el llamado a vivir con sentido y la acción del Espíritu Santo en la historia.*

Conscientes de que no todos podían asistir presencialmente, la Arquidiócesis de Cartagena ofreció una transmisión en vivo a través de sus plataformas digitales. Más de 1.000 personas se conectaron desde distintos lugares y vivieron desde la distancia esta gran celebración.

Dentro de la realidad de un país en busca de respuestas, reconstrucción del tejido social y caminos de esperanza, la celebración de esta Fiesta Arquidiocesana, demuestra la unidad, la fe y la comunión que aún nos caracteriza.

Desde Cartagena se elevó una sola voz: ¡Cristo vive! Y sigue caminando junto a su pueblo.