Las presuntas injurias y calumnias proferidas por el ex alcalde, contra dirigentes del petrismo en Cartagena, motivaron cuatro denuncias penales y una tutela. Se busca que se vete su presencia de todo acto de campaña, mitin político o reunión de partido.
William Dau Chamat, ex alcalde de Cartagena, lleva varias semanas señalando y acusando a varios líderes políticos del Pacto Histórico en Bolívar de presuntos delitos como hurto de dineros y desviación de recursos de campaña; por lo que se interpusieron varias denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, una tutela y una solicitud de retractación.
Este grupo de dirigentes del Pacto Histórico lideraron hoy una rueda de prensa para informar a la ciudadanía sobre sus acciones jurídicas contra Dau y elevar una petición nacional para que el ex alcalde sea vetado y apartado de todo espacio político en el que concurra el partido izquierdista en Cartagena y Bolívar.
El espacio contó con la presencia de Amaury Julio, recién elegido como representante a la Cámara del Pacto Histórico por Bolívar; y de otros líderes petristas conocidos a nivel local, como Javier Marrugo, Hernando Samudio, Pedro Herrera, entre otros.
Pedro Herrera, coordinador departamental del Sindicato Único de Educadores y Trabajadores de la Educación de Bolívar (Sudeb), le solicitó a Dau Chamat que se retracte en las mismas redes sociales y medios que utilizó para proferir manifestaciones injuriosas y calumniosas contra el líder sindical.
“William Dau pretende vincularme con supuestos manejos irregulares de recursos, estructuras político-electorales o actuaciones contrarias a la ley en el departamento de Bolívar con relación al partido político Pacto Histórico y supuestos vínculos con casas políticas como la Blel”, indicó Herrera.
Y agregó: “Las acusaciones realizadas por el señor William Dau Chamat, además de ser falsas
y tendenciosas, se basan en supuestos rumores y comentarios de terceros. No administro recursos públicos. Soy docente y mi actuación como dirigente sindical ha estado orientada exclusivamente a la defensa de los derechos fundamentales de los trabajadores y trabajadoras del magisterio y la defensa de la educación, dentro del marco constitucional y legal”.
Herrera advirtió que, de no retractarse Dau, adelantará denuncias y demandas “en salvaguarda de mis derechos fundamentales y de la organización sindical que represento, a la honra, buen nombre y dignidad, ya que el daño que genera este tipo de actuaciones es inconmensurable”.
Por su parte, Hernando Samudio, dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y líder local del Pacto Histórico, denunció penalmente a William Dau por los delitos de injuria, calumnia agravada y hostigamiento; esto tras ser descrito por el ex alcalde como: “malandrín, bandido y corrupto”.
“Estas expresiones exceden el marco de la crítica política para constituirse en ataques directos a mi dignidad. La conducta descrita no corresponde a una manifestación aislada o espontánea. Por el contrario, recientemente el denunciado ha difundido al menos cinco
contenidos audiovisuales en los que realiza referencias directas a mi persona mediante expresiones ofensivas y acusaciones deshonrosas; evidenciándose así un comportamiento reiterado y sistemático orientado a afectar mi reputación y credibilidad pública”, explicó Samudio.
En la denuncia de Samudio se expone que William Dau en varias ocasiones ha señalado que el líder sindical ha recibido, presuntamente, y desviado recursos, por un orden de más de 1.000 millones de pesos, que iban destinados para financiar testigos electorales en las pasadas elecciones al Congreso.
“Estas afirmaciones han incrementado exponencialmente mi vulnerabilidad física. En una región con antecedentes históricos de violencia contra líderes sociales, asociarme falsamente con estructuras delictivas constituye un acto de estigmatización que pone en peligro real mi integridad personal y la de las organizaciones que represento”, sostuvo Samudio.
Similar denuncia interpuso el líder petrista Adil Meléndez Márquez, por injuria y calumnia ante la Fiscalía, pues también fue señalado de incurrir en supuestos delitos e irregularidades.
“Solicitamos que la Fiscalía investigue las conductas que atentan contra el buen nombre, la honra y la dignidad personal. Que se adopten las medidas necesarias para la protección de mis derechos y que se practiquen las pruebas pertinentes y conducentes para el esclarecimiento de los hechos”, suscribió Meléndez en su denuncia.
Otro de los líderes más conocidos del Pacto Histórico en Cartagena y Bolívar, Aden Elles, y cercano al concejal Javier Julio Bejarano, interpuso una acción de tutela ante un juez en defensa de sus derechos fundamentales al buen nombre y a la honra.
Elles denunció que Dau Chamat lo relacionó, en videos publicados en sus redes sociales y ampliamente difundidos, con un supuesto desfalco de dineros enviados por la dirección nacional del Pacto Histórico Nacional para gastos de campaña en Cartagena y Bolívar.
De igual manera, el exalcalde de Cartagena vinculó a Elles con la familia política Blel y “utilizó expresiones abiertamente despectivas y denigrantes para referirse a su persona, calificándolo como ‘mosquita muerta’, expresión que desborda cualquier límite legítimo del ejercicio de la libertad de expresión y constituye un ataque directo a su dignidad humana”.
Elles expuso que las acusaciones realizadas por Dau no son justificables bajo los lineamientos de la libertad de expresión o de opinión, pues carecen absolutamente de sustento fáctico, probatorio y judicial, “razón por la cual constituyen manifestaciones temerarias, irresponsables y lesivas de mis derechos fundamentales al buen nombre, honra y dignidad humana, consagrados en la Constitución Política de Colombia”.
“Resulta especialmente grave que dichas acusaciones hayan sido difundidas a través de plataformas digitales con amplio alcance público, circunstancia que ha generado un impacto negativo en mi entorno personal, familiar, social y laboral, afectando seriamente la percepción que terceros tienen sobre mi integridad moral, ética y profesional”, precisó Elles.
Y puntualizó: “Las declaraciones emitidas por el accionado no pueden ampararse en el derecho a la libertad de expresión, toda vez que este derecho no es absoluto y encuentra límites constitucionales cuando se utiliza como instrumento para difamar, desacreditar o realizar imputaciones carentes de veracidad contra otra persona, más aún cuando dichas manifestaciones se realizan de manera pública y masiva, con evidente capacidad de causar un daño irreparable a la reputación e imagen del afectado”.
Por consiguiente, Elles solicitó a la justicia que se le obligue a William Dau rectificar sus acusaciones, cesar sus conductas injuriosas, se abstenga de señalamientos públicos temerarios, elimine sus publicaciones, entre otras solicitudes que considere el juez para resarcir la posible vulneración de derechos fundamentales.