Sede presidencial de Abelardo De La Espriella será en la Segunda Brigada en Barranquilla
18 julio 2026
Hoy es la gran final: Argentina y España se juegan la gloria en el Mundial 2026
19 julio 2026

«Muerte de mi tía, fue una tragedia que pudo evitarse»: Yobany Zúñiga

Compártelo:

En medio del dolor que embarga a la familia de la señora Dilia Rosa Castro Elles, por su muerte ocurrida el pasado 16 de julio al ser atropellada por una motocicleta en la avenida Pedro Romero, a la altura del barrio La Candelaria, su sobrino y ahijado, Yobany Zúñiga Castro, aseguró que esta tragedia pudo haberse evitado.

Manifestó que años atrás fue a un medio local, a denunciar las graves anomalías que presenta esta vía y en ese momento advertimos que la Avenida Pedro Romero era una vía peligrosa para los peatones y que era urgente implementar medidas de seguridad. Lamentablemente, nuestras advertencias nunca fueron atendidas.

El día del accidente, mi tía adulta mayor de 74 años, despues de ir a buscar las medicinas de mi primita, su hija menor que se encuentra en condición de discapacidad, y era mi tía, quien era su cuidadora, se disponia a cruzar la avenida, acompañada de un vecino. Quien, antes de hacerlo, le hizo señas al conductor de una motocicleta para que disminuyera la velocidad. Sin embargo, el motociclista hizo caso omiso y continuó transitando a alta velocidad.

Mi tía creyó que podía cruzar con seguridad, pero fue violentamente atropellada. El impacto fue tan fuerte que sufrió múltiples fracturas internas y un trauma craneoencefálico severo. La motocicleta terminó girando sobre la vía y tanto el conductor como mi tía cayeron al pavimento.

Fue trasladada de inmediato al Hospital Universitario del Caribe con la esperanza de que los médicos pudieran salvarle la vida. Sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones, especialmente la fractura del cráneo, ya no fue posible intervenirla quirúrgicamente. Horas después recibimos la noticia que ninguna familia quisiera escuchar: mi tía había fallecido.

Mientras mi familia hoy llora esta pérdida irreparable, el conductor de la motocicleta fue dado de alta poco tiempo después. Desconocemos cuál es su situación judicial y qué responsabilidades asumirá por estos hechos.

Hoy me hago una pregunta que también se hacen cientos de habitantes de La Candelaria: ¿hasta cuándo seguirá siendo la Avenida Pedro Romero una trampa mortal para los peatones?

Cruzar esta avenida puede tomar entre 20 y 30 minutos, especialmente frente a instituciones educativas como la Institución Educativa Omaira Sánchez Garzón y la Escuela Ciudad de Tunja, por donde diariamente transitan cientos de estudiantes, adultos mayores y familias.

Mi tía era una mujer nacida y criada en La Candelaria. Mi abuelo fue cofundador de la primera Brigada Cívica del barrio. Yo fui presidente la Junta de accion comunal del barrio la Candelaria, y hoy continúo siendo lider cultural del barrio. Somos una familia que ha construido comunidad durante décadas y hoy nos sentimos abandonados por las autoridades.

En este punto de la vía no existen semáforos peatonales, no hay cebras visibles, no hay reductores de velocidad suficientes ni infraestructura que garantice un cruce seguro para quienes caminan. La comunidad ha advertido durante años el peligro, pero las soluciones nunca llegaron.

No escribo estas palabras movido por el rencor. Las escribo porque no quiero que otra familia tenga que vivir el mismo dolor que hoy estamos viviendo nosotros.

Exijo a las autoridades distritales, a la Secretaría de Infraestructura, al DATT y a Transcaribe que actúen de manera inmediata. No podemos seguir inaugurando obras sin garantizar la seguridad de las personas.

Mi tía Dilia Rosa Castro no debe convertirse en una cifra más. Su muerte debe marcar un antes y un después para que la Avenida Pedro Romero deje de cobrar vidas y se convierta en una vía segura para todos los cartageneros.

Finalmente, hago un llamado respetuoso al alcalde de Cartagena, doctor Dumek Turbay Paz, para que se apersone de esta situación y lidere una intervención inmediata en la Avenida Pedro Romero, a la altura del barrio La Candelaria. Es urgente implementar la señalización vial adecuada, instalar pasos peatonales seguros, reductores de velocidad, semáforos peatonales donde sean necesarios y fortalecer los controles para garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito.

No podemos seguir esperando a que otra familia pierda a un ser querido para actuar. La seguridad vial es un derecho de todos los ciudadanos y una responsabilidad de las autoridades. La muerte de mi tía, Dilia Rosa Castro, debe convertirse en un punto de partida para tomar decisiones que protejan la vida de quienes diariamente transitan por esta importante vía de Cartagena.