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La obra recupera un territorio históricamente ligado al deporte popular, la cultura afrodescendiente y la integración social de Cartagena.
Rodrigo Alfaro, historiador de la Escuela Taller Cartagena de Indias, destacó que Chambacú ha sido cuna de grandes futbolistas y uno de los espacios más representativos de la identidad popular cartagenera.
Más allá de un moderno escenario deportivo, recreación y esparcimiento, la entrega del sector de Ligas Menores del Nuevo Chambacú representa también un homenaje a uno de los territorios más simbólicos de la historia popular, deportiva y cultural de Cartagena.
La obra, que será entregada este viernes, 15 de mayo, por el alcalde Mayor, Dumek Turbay Paz, recupera para la ciudad un espacio que durante décadas estuvo ligado al nacimiento de grandes deportistas cartageneros, al encuentro comunitario y a la preservación de expresiones culturales afrodescendientes que marcaron la identidad de Cartagena.
Para el historiador de la Escuela Taller Cartagena de Indias, Rodrigo Alfaro, Chambacú siempre ha sido mucho más que un sector geográfico de la ciudad.
“La mayor honra que puede hacerse al nombre Chambacú es que es un espacio para todos. Así como en el pasado fue una isla que recibió a las personas que buscaban un hogar o que querían hacer deporte, hoy este Nuevo Chambacú vuelve a abrirse para todos los cartageneros”, expresó.
*Un territorio clave en la historia de Cartagena*
La historia de Chambacú se remonta a los primeros años del periodo colonial, cuando el sector aparecía como un territorio cenagoso ubicado alrededor de la ciudad fundacional, lo que hoy es el Centro Histórico.
Según explicó Alfaro, este entorno natural cumplió, incluso, una función estratégica dentro del sistema defensivo de Cartagena.
“Ese gran complejo de vegetación natural hacía una especie de barrera antes de la ciudad y mantenía una de las defensas más importantes de Cartagena: los mosquitos, que impedían el acercamiento de enemigos por tierra”, señaló el historiador.
Con el paso del tiempo y el crecimiento económico de Cartagena a finales del siglo XIX, especialmente, con el auge portuario y ferroviario, Chambacú comenzó a poblarse con familias provenientes de diferentes regiones del Caribe colombiano.
“Gente de las provincias llegaba buscando dónde vivir en Cartagena y terminaba asentándose en los alrededores de la ciudad amurallada, especialmente en Chambacú”, explicó Alfaro.
*Un símbolo de integración y cultura popular*
El historiador destacó que Chambacú se convirtió rápidamente en un territorio profundamente diverso, marcado principalmente por la presencia afrodescendiente y por la conservación de expresiones culturales tradicionales de Cartagena.
“Chambacú fue un guardián de muchas manifestaciones culturales que se estaban perdiendo en otros sectores de la ciudad. Bailes de cabildo, bullerengues y fandangos encontraron aquí un lugar para mantenerse vivos”, afirmó.
Además, recordó que el sector fue reconocido históricamente por su capacidad de recibir a quienes llegaban a Cartagena buscando oportunidades.
“Chambacú recibe a todos. Esa fue siempre su gran virtud. Aquí encontraba espacio quien no tenía casa o quien llegaba buscando una oportunidad”, sostuvo.
*La cuna del fútbol popular cartagenero*
Después del proceso de traslado de las familias de Chambacú durante la década de los años 60, gran parte del terreno quedó convertido en espacios abiertos que, espontáneamente, comenzaron a ser utilizados por deportistas y comunidades de distintos barrios de Cartagena.
Fue allí donde nacieron improvisados escenarios deportivos que marcaron la historia del deporte cartagenero.
“Todo esto se convirtió en un gran complejo deportivo popular. Aquí había hasta tres canchas de fútbol once y también escenarios de sóftbol. Deportistas de toda Cartagena venían a jugar y entrenar en Chambacú”, recordó Alfaro.
Barrios como Daniel Lemaitre, San Francisco, Canapote, Torices y El Papayal encontraban en este sector uno de los principales espacios para la práctica deportiva.
Pero el legado de Chambacú fue mucho más allá de campeonatos barriales. Según el historiador, este territorio vio crecer a varias de las máximas figuras del fútbol cartagenero y colombiano.
“A Chambacú le debemos muchas de las mayores glorias del fútbol de esta ciudad: Wilmer Cabrera, Edson Becerra, Juan Pablo Pino, Cristian Marrugo, Iván ‘El Champeta’ Velásquez, José Nájera, quien fue una estrella en Real Cartagena y ahora Wilmar Barrios jugaron aquí, en los estadios de tierra de Chambacú”, destacó.
*Nuevo Chambacú: deporte, memoria y futuro*
La entrega del sector de Ligas Menores, primera fase del proyecto del Nuevo Chambacú, busca recuperar ese vínculo histórico entre el territorio, el deporte y la integración social.
Con modernos escenarios deportivos, espacios públicos y zonas de encuentro para las familias, el proyecto pretende devolverle a Cartagena un lugar que durante décadas fue símbolo de convivencia, talento y cultura popular.
Para Rodrigo Alfaro, el verdadero valor de esta obra está en que logra conectar el desarrollo urbano con la memoria histórica de la ciudad.
“Este nuevo Chambacú honra la historia de Cartagena porque vuelve a convertir este espacio en un lugar de encuentro para todos: para las familias, los niños, los deportistas y también para quienes quieren recordar lo que significó Chambacú en la historia de la ciudad”, concluyó.