Valerie Tatiana: Una Reina con Alma de Inclusión
Valerie Tatiana de Ávila Pérez tiene 18 años y nació en Cartagena con una condición genética llamada síndrome de Down. Es la menor de tres hermanos y desde su llegada transformó la vida de su familia. Para sus padres, Tatiana Patricia de Ávila Pérez y Alcides Miguel de Ávila Díaz, su nacimiento fue una sorpresa, pero muy pronto esa sorpresa se convirtió en amor incondicional. Junto a sus hermanos, Alcides Miguel y Dilma Lucía, le han brindado siempre un entorno lleno de cariño, convirtiéndose en su mayor respaldo.
Desde muy pequeña manifestó su deseo de ser modelo y reina de belleza. Su madre, una mujer de gran fortaleza, decidió acompañarla en ese camino, pese a los obstáculos y prejuicios que cuestionaban su participación en concursos de belleza por su condición. Sin embargo, esas barreras se convirtieron en impulso para seguir adelante.
Su primer reinado llegó a los 4 años en la institución ALUNA, donde fue elegida Reina Infantil. Allí, en el marco de un convenio con el Concurso Nacional de Belleza, tuvo la oportunidad de recibir a las candidatas nacionales con su ternura y carisma, experiencia que encendió aún más su sueño.

Aunque algunas agencias de modelaje le cerraron las puertas, Valerie no se rindió. Con el apoyo de la exreina Élida Castro, recibió formación en modelaje; y cuando la agencia cerró, continuó entrenándose por su cuenta: veía videos en YouTube, ensayaba frente al espejo y aprendió a maquillarse con gran precisión. Hoy en día, se maquilla sola y brilla en redes sociales como TikTok, donde canta y baila con naturalidad.
Su talento empezó a abrirle puertas en pasarelas y marcas locales como Energy Fashions, Mega Moda y Yirleys Reales. En 2022, gracias a la Fundación Inclusivo y a Karen Guardó, llegó una oportunidad única: representar a Bolívar en Miss Teen Colombia en Bogotá, convirtiéndose en la primera joven con síndrome de Down en participar en este certamen nacional. Aunque su madre temía el rechazo, el amor por su hija la llevó a decir “sí”. Valerie desfiló con seguridad y autenticidad, recibiendo una ovación inolvidable. No obtuvo la corona, pero sí el reconocimiento de un país entero.





