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Desde la veeduría VEESEINCOL y la Fundación Cartagena Segura, levantaron su voz de protesta en nombre de la familia y el menor de edad víctima de maltrato infantil dentro de una institución de gran renombre en la ciudad de Cartagena, y que fue denunciada en las últimas horas.
Su director, Álvaro Schorbogth dijo que este caso debe ser atendido y analizado en profundidad, valorando las condiciones y garantías de seguridad con las que cuentan los niños y niñas realmente dentro de los planteles educativos. Donde se deben promover un trato realmente digno y respetuoso para los niños y niñas, en medio de los procesos de aprendizaje y las interacciones de estos con los educadores y demás funcionarios, que desempeñan sus labores en los planteles educativos.
En un comunicado señaló que «el maltrato infantil es un delito, y este hace referencia al uso del castigo físico, tratos crueles, humillantes o degradantes y cualquier tipo de violencia contra los menores de edad. Además genera consecuencias graves en el estado físico, psicológico y emocional de los niños y niñas en proceso de formación.
Por lo cual se debe revisar ampliamente: La frecuencia, la forma y el tiempo, en el que este niño y posiblemente otros menores, fueron víctimas de éstos tratos denigrantes y evaluar las consecuencias que esta situación pudo generar en el menor afectado y el grupo de menores que presenciaron y normalizaron esta conducta inadecuada de parte de la educadora a cargo.
De acuerdo a lo anterior, hacemos un llamado a las autoridades político y administrativas de la ciudad (SECRETARÍA DE EDUCACIÓN, ICBF, ALCALDÍA DE CARTAGENA, FISCALÍA, PROCURADURÍA, DEFENSORÍA DEL PUEBLO), Para que además de imponer las sanciones ejemplares e iniciar acciones legales adecuadas al profesional docente que causó de manera directa este delito. Se revise la corresponsabilidad institucional en este caso, verificando las garantías con las que cuenta la institución educativa para garantizar la vigilancia, el control y seguimiento de la convivencia y el bienestar de los menores dentro del plantel educativo, revisando las acciones implementadas desde la dirección para promover cuidado y bienestar de los menores.
Recordemos que las instituciones educativas son garantes de derechos de los NNA, por lo que se debe procurar de manera preventiva el desarrollo de acciones que permitan identificar factores de riesgo, promover la educación y sensibilización al personal a cargo de NNA, y verificar que la aplicación de los manuales de convivencia estén en sintonía con la Ley 2089 de 2021, el código de infancia y adolescencia, la Constitución y demás normas nacionales e internacionales en tema de derechos de NNA».