La mañana de este 29 de mayo amaneció distinta sobre Mompox. Después de semanas de un calor intenso y silencioso, el cielo abrió sus brazos en un inesperado “aguacero e’ mayo”, como si la tierra misma quisiera llorar la partida de una de sus hijas más grandes: Totó La Momposina.
Las lluvias cayeron suaves sobre las calles y sobre el río Magdalena que tantas veces escuchó su voz. Y mientras el agua refrescaba la tierra momposina, el pueblo entero parecía entender que no era una mañana cualquiera: Mompox comenzaba a despedir a su eterna cantora.
Los actos contarion con la presencia del presidente Gustavo Petro, quien rindió el último adiós a las cenizas de la legendaria cantadora Sonia Basanta Vides, universalmente conocida como Totó la Momposina.
Durante su intervención, el mandatario calificó a la artista como un pilar imprescindible para la identidad nacional y un «faro de luz» para la cultura de América Latina y el Caribe.
El Jefe de Estado inició sus palabras expresando su solidaridad y respeto a los hijos de la maestra, Marco Vinicio, Angélica María y Eurídice Salomé, a su hermana Consuelo y a la comunidad de gestores, tamboreros y bailadores de Bolívar.
En el cierre de su discurso, comparó a Totó la Momposina con los árboles ancestrales de raíces profundas, catalogándola como un «tótem de la cultura» al cual la humanidad debe aferrarse para no caer en el abismo, augurando un «segundo renacimiento para la humanidad» originado en el Caribe, el mandatario despidió a la folclorista con una histórica frase en latín:
«Los seres de luz van en la luz, no van abajo, van hacia las estrellas. Los romanos sabían eso y le llamaban a eso en su idioma Ad Astra. Así que Totó, Ad Astra«.
En horas de la tarde, familiares, amigos, artistas, gestores culturales, autoridades y cientos de ciudadanos acompañaron la eucaristía celebrada en la Iglesia de Santa Bárbara, en un acto cargado de fe, gratitud y profundo sentimiento. Allí, entre oraciones y silencios, se honró la vida de una mujer que llevó el nombre de la Isla de Mompox y de Bolívar a los escenarios del mundo, sin desprender jamás su alma de esta tierra anfibia y musical.
“Artistas de Mompox y Talaigua despidieron este viernes a Totó la Momposina con una calle de honor en la Plaza de Santa Bárbara, con música y con una alfombra en honor a ella y su legado. Totó vivirá en nosotros y su legado se transmitirá de generación en generación”, dijo Luis Alfredo Domínguez, secretario de Turismo y Cultura de Mompox.
Hoy Mompox no solo despide a una artista. Despide una voz ancestral, una guardiana de la tradición, una mujer que convirtió la tambora, la cumbia y el bullerengue en patrimonio vivo de los pueblos del Caribe.