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Manglares y arrecifes de coral vuelven a respirar en Barú gracias a Ecosistema Azul

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Con la siembra de más de 9.800 plántulas de mangle, la intervención de 196 hectáreas de ecosistemas marino-costeros y la vinculación de 150 personas a procesos de conservación, Ecosistema Azul consolida importantes avances en la protección y recuperación de la biodiversidad de la isla de Barú.

La iniciativa realizó un levantamiento de línea base de biodiversidad marina y costera en el arrecife de coral de Barú mediante técnicas de paisaje sonoro, una herramienta innovadora que permite evaluar la salud del ecosistema y orientar futuras acciones de restauración.

La isla de Barú cuenta hoy con una iniciativa que reúne ciencia, comunidad y alianzas corporativas en torno a un mismo horizonte: devolverle salud a sus ecosistemas marinos y costeros. El proyecto ‘Ecosistema Azul’, impulsado por la Fundación Grupo Argos y la Fundación Santo Domingo, con el apoyo de Fundación Decameron y el respaldo de Impacto Colectivo Barú 2030 y un tejido de organizaciones locales, avanza en la restauración de manglares y arrecifes de coral mientras genera oportunidades sostenibles para las comunidades que habitan y dependen de estos territorios.

Ecosistema Azul ha consolidado jornadas de siembra de plántulas de mangle y actividades de restauración y monitoreo ambiental orientadas a la protección de los ecosistemas marino-costeros de la isla. Estas acciones apuntan a la conservación de manglares y arrecifes de coral, ecosistemas clave para la mitigación del cambio climático y la sostenibilidad económica y cultural de Barú.

“Cuando hablamos de Ecosistema Azul, hablamos de entender que nuestros manglares, ciénagas, playas y cuerpos de agua no son solo recursos ambientales; también hacen parte de la identidad cultural y económica de Barú. Por eso este proyecto es tan importante, porque busca proteger estos ecosistemas mientras genera oportunidades sostenibles para las comunidades que viven alrededor de ellos”, afirmó María Stephanie González, gerente de Inversión Social de la Fundación Santo Domingo.

Uno de los hitos del proyecto fue la realización del primer levantamiento de línea base de biodiversidad marina y costera en el arrecife de coral de Barú mediante técnicas de paisaje sonoro, una herramienta innovadora que permitirá evaluar la salud del ecosistema y orientar futuras acciones de restauración.

Los resultados evidenciaron importantes desafíos para la conservación. El estudio identificó que más del 80 % de los arrecifes evaluados presenta altos niveles de deterioro y que la riqueza de especies de peces es significativamente menor frente a otros ecosistemas marinos protegidos de la región. Sin embargo, también encontró señales alentadoras, como procesos de regeneración natural en los manglares y áreas con alto potencial de recuperación ecológica.

“Desde la Fundación Grupo Argos creemos que conservar los ecosistemas marino-costeros también es una forma de impulsar desarrollo. Ecosistema Azul demuestra que la restauración de manglares y arrecifes puede convertirse en una oportunidad para fortalecer capacidades locales, generar ingresos sostenibles y proteger la biodiversidad que sostiene la vida y la economía de las comunidades de Barú. Ninguna organización puede lograrlo sola: estos avances son posibles gracias a una red de aliados, líderes comunitarios y organizaciones locales que han entendido que cuidar el mar es también cuidar el futuro del territorio” indicó Juan Esteban Hincapié, director de Biodiversidad y Cambio Climático en la Fundación Grupo Argos.

A su vez, organizaciones comunitarias y asociaciones locales participan activamente en jornadas de limpieza de cuerpos de agua, monitoreo ambiental y fortalecimiento de negocios verdes, consolidando una red de conservación que integra a más de diez organizaciones y liderazgos de la isla.
“Los manglares son vida. Nos protegen de fenómenos naturales, sostienen la actividad pesquera de muchas familias y funcionan como la sala cuna de numerosas especies. Conservarlos es sembrar vida y aportar a la protección de uno de los ecosistemas más importantes y amenazados de nuestro territorio. Por eso seguimos promoviendo acciones de restauración y educación ambiental para que niños, jóvenes y adultos se sumen a su cuidado”, expresó Juan Carlos Cuadro, representante de la Agencia Tuarisba y líder comunitario de Ararca, isla de Barú.

Con Ecosistema Azul, hay avances hacia metas como la conservación y restauración de 193 hectáreas de manglar, la protección de 4 hectáreas de arrecifes de coral, el fortalecimiento de cinco negocios verdes, la consolidación de estrategias para la conservación de especies marino costeras y la promoción de modelos de desarrollo que contribuyan a la sostenibilidad ambiental y económica de Barú.