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2 mayo 2026

La educación inclusiva transforma vidas en el Cecilia Porras School de Cartagena

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El Colegio Cecilia Porras School no solo marca un hito por ser el primer colegio público bilingüe de la ciudad, sino por demostrar que una educación inclusiva, flexible y centrada en las particularidades de los estudiante sí es posible.

El Cecilia Porras School, un hito en materia educativa, es una realidad gracias a la articulación entre el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio— a través de Findeter— la Alcaldía Mayor de Cartagena, en cabeza del mandatario distrital, Dumek Turbay Paz; la Fundación Santo Domingo y la Fundación Pies Descalzos.

Durante tres años, Miguel Sebastián Contreras González estuvo por fuera del sistema educativo formal. No porque no quisiera formarse, sino porque ningún colegio logró adaptarse a sus necesidades de aprendizaje. Hoy, a sus 12 años, su historia es distinta. Desde un salón de clases del Colegio Cecilia Porras School, el primer colegio público bilingue de Cartagena, participa, enseña y sueña en inglés.

“Me he sentido bien. Porque a diferencia de otros colegios, en este aprendo en inglés, y yo prefiero el inglés que el español. Este sí es un colegio de calidad”, cuenta Miguel con una sonrisa que refleja lo que antes parecía lejano: sentirse cómodo dentro de un aula.

Su proceso no ha sido fácil. Pasó por varias instituciones educativas donde no logró adaptarse a modelos tradicionales. La falta de una pedagogía acorde con sus necesidades lo llevó a abandonar la escuela. Miguel presenta un diagnóstico de autismo moderado. Sin embargo, en casa, acompañado por su madre y su hermana, continuó su formación de manera autodidacta. En ese tiempo no solo se mantuvo al día, sino que avanzó: aprendió inglés, francés y portugués, y desarrolló habilidades en tecnología y programación.

Hoy, ese conocimiento no solo lo aplica, sino que lo comparte. En su salón de quinto grado, Miguel sorprende a compañeros y docentes con su dominio del inglés y su entusiasmo. “Lo más divertido es el descanso, pero también los juegos que hacen los profesores”, agrega, evidenciando su adaptación a un entorno que ahora sí responde a sus necesidades.

La historia de Miguel refleja una realidad que viven muchos niños y jóvenes en todo el país/
tener condiciones de aprendizaje diversas puede convertirse en una barrera cuando el sistema educativo no está preparado para responder de manera diferencial.

Frente a este reto, el Colegio Cecilia Porras School nace con un enfoque innovador que combina el bilingüismo con una metodología STEAM, que integra ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, y con un fuerte componente inclusivo.

“El proceso de inclusión no es ajeno a nosotros. Estamos abiertos a atender todas las situaciones de necesidades educativas especiales y diferentes tipos de discapacidad”, explica el rector de la institución, Mario de Jesús Figueroa. Añade que actualmente se adelanta una fase de diagnóstico y caracterización de los estudiantes para diseñar planes individuales de ajuste razonable que respondan a cada caso.

Este trabajo no se realiza de manera aislada. La Alcaldía de Cartagena, a través de la Secretaría de Educación, acompaña de forma permanente a la institución con seguimiento a los estudiantes con necesidades educativas diversas y el diseño de estrategias pedagógicas que garanticen una educación pertinente e inclusiva.

Desde la administración distrital se impulsa una apuesta clara. Ningún niño o niña debe quedarse por fuera del sistema educativo por falta de adaptación del entorno escolar. Este acompañamiento incluye apoyo psicosocial, orientación pedagógica y articulación con diferentes entidades para fortalecer los procesos de inclusión.

Para María Esther González, madre de Miguel, este cambio ha sido determinante. “Él insistió en que quería estudiar aquí. Se levanta solo, hace su rutina con entusiasmo y llega feliz. Como mamá, uno se siente segura al ver que hay un colegio que se adapta a él y le brinda herramientas para crecer”, afirma.

En el aula, su historia también marca un antes y un después. Su docente, Holman Castilla Simancas, reconoce que Miguel no solo destaca por su nivel académico, sino que también representa un aprendizaje para toda la comunidad educativa. “Es un estudiante que nos recuerda la importancia de la educación inclusiva. Es un reto, pero también una oportunidad para ayudarlo a potenciar todo su talento”, asegura.

Actualmente, la institución atiende a estudiantes de sectores como Bicentenario y Barrios Unidos, incluyendo cerca de 20 casos de niños con diferentes condiciones, entre ellas trastornos del espectro autista, dificultades cognitivas y limitaciones físicas. Cada uno con un proceso de acompañamiento particular.

Más allá de las cifras, el impacto se mide en historias como la de Miguel. Pasó de la frustración al entusiasmo, del aislamiento al liderazgo, y hoy, incluso, sueña con ser representante de su salón y profundizar en idiomas y programación.

El Colegio Cecilia Porras School no solo marca un hito por ser el primer colegio público bilingüe de la ciudad, sino por demostrar que una educación inclusiva, flexible y centrada en las particularidades de los estudiante sí es posible.

El Cecilia Porras School, un hito en materia educativa, es una realidad gracias a la articulación entre el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio— a través de Findeter— la Alcaldía Mayor de Cartagena, en cabeza del mandatario distrital, Dumek Turbay Paz; la Fundación Santo Domingo y la Fundación Pies Descalzos.